A partir de las sucesivas Revoluciones Industriales se producen cambios significativos en una nueva organización de trabajo. La invención de nuevas máquinas permitió optimizar la producción con menos mano de obra humana, los ambientes de trabajo se transformaron radicalmente, mejoraron las condiciones salubres de los empleados y los trabajadores conquistaron progresivamente sus derechos.

La importancia del bienestar en relación al trabajo ha ganado cada vez más protagonismo, y durante la pandemia las personas han incrementado la conciencia acerca de sus prioridades.

Hoy el trabajo deja su primacía frente a la búsqueda del bienestar. El teletrabajo ha venido para quedarse en las empresas y también en la administración pública. Igualmente la flexibilidad de la semana laboral es implantada en cada vez más países.

El cambio repentino al trabajo remoto fue impulsado especialmente por la necesidad durante la pandemia y, en general, ha funcionado mejor de lo esperado, pero en muchos lugares ocurrió en un limbo regulatorio y de políticas en ausencia de leyes y políticas específicas sobre la práctica. No es sorprendente que, en respuesta, haya habido un marcado aumento reciente en la legislación sobre el teletrabajo a nivel mundial.

Asimismo el modelo laboral de lunes a viernes es fuertemente cuestionado con el auge de las reivindicaciones sobre la conciliación de vida laboral y personal.

El mundo está empezando a ver el sueño de una semana laboral de cuatro días y un fin de semana de tres días convirtiéndose en realidad.

En un programa piloto del grupo 4 Day Week Global que encabeza este movimiento, 35 empresas norteamericanas y alrededor de 20 empresas y países globales están probando una semana laboral de cuatro días.

En total, casi 2000 empleados tendrán un día libre pagado semanalmente durante el transcurso de la prueba. Las organizaciones abarcan toda la gama, desde pequeñas empresas emergentes hasta grandes corporaciones globales.

Recientemente, ha habido una serie de nuevas empresas respaldadas por capital de riesgo que se suscriben al espíritu de la semana laboral de cuatro días. Dockwa es una de las primeras nuevas empresas tecnológicas que tenía una semana laboral de cuatro días existente para recibir una cantidad considerable de fondos de inversores y capitalistas de riesgo.

Bélgica es el más reciente país en aprobar esta medida. Los trabajadores podrán elegir una semana de cuatro días bajo una serie de reformas del mercado laboral. El paquete de reformas acordado por el gobierno de coalición multipartidista también otorgará a los trabajadores el derecho a apagar los dispositivos de trabajo e ignorar los mensajes relacionados con el trabajo fuera del horario laboral sin temor a represalias.

Igualmente Escocia lanzó previamente una semana laboral de prueba de cuatro días. La decisión fue la culminación de una promesa de campaña hecha por el gobernante Partido Nacional Escocés. Los trabajadores verán reducidas sus horas en un 20%, pero no sufrirán ninguna pérdida en compensación.

España anunció hace meses que llevaría a cabo una semana laboral de prueba de cuatro días. El gobierno español acordó una semana laboral de 32 horas durante tres años sin recortar la compensación de los trabajadores. El programa piloto, similar a lo que está haciendo Escocia, tiene la intención de reducir el riesgo de los empleadores al hacer que el gobierno compense la diferencia en el salario cuando los trabajadores cambian a un horario de cuatro días.

También Japón está considerando implementar la medida. Anteriormente  Microsoft Japón probó un programa de semana laboral más corto, llamado «Work-Life Choice Challenge 2019 Summer«. La empresa dio a sus 2.300 empleados la oportunidad de “elegir una variedad de estilos de trabajo flexibles, de acuerdo con las circunstancias del trabajo y la vida”. El objetivo de la gerencia era ver si habría un aumento correspondiente en la productividad y estado de ánimo cuando se redujeran las horas.

Los resultados del experimento fueron extremadamente positivos, lo que indica que los trabajadores estaban más felices y eran un 40 % más productivos.

Según el Global Wellness Institute, el mercado del bienestar en el lugar de trabajo está valorado en unos 34.000 millones de libras esterlinas.

Y aunque el mercado ha estado creciendo constantemente durante los últimos años, “el mercado es pequeño en comparación con la carga económica masiva y las pérdidas de productividad asociadas con una fuerza laboral enferma y la desconexión generalizada de los trabajadores”. Luego es un mercado en desarrollo que en los próximos años se potenciará aún más.

Las empresas de todo el mundo son conscientes de que necesitamos un nuevo enfoque del bienestar. Solo en los EE. UU., el costo del malestar en el trabajo alcanza un estimado de 1,5 billones de libras esterlinas al año, lo que representa el 12 % del PIB. El estrés relacionado con el trabajo por sí solo puede costar hasta 215 mil millones de libras al año.

Por lo tanto, las empresas deben priorizar el bienestar emocional, social, mental y físico en el trabajo. Hay varios beneficios para los programas e iniciativas de bienestar en el lugar de trabajo.

Redacción
En Positivo

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