Francisco José Gan Pampols es teniente general del Ejército de Tierra -actualmente en la reserva- y ha sido jefe del Cuartel General de Despliegue Rápido de la OTAN (NRDC-ESP). Entre las muchas operaciones en las que ha participado en el extranjero, fue jefe de operaciones de SPABRI I en Bosnia-Herzegovina como miembro de la Alianza Atlántica. Gan Pampols atiende a 20minutos para responder a las incógnitas que planean en el actual conflicto entre Rusia y Ucrania, desde la estrategia militar rusa hasta las intenciones del presidente Vladimir Putin.

Creíamos que la invasión de un país a otro era algo de otros tiempos ¿Es realmente tan raro lo que estamos viviendo en Ucrania?

No lo es en absoluto. Tenemos una percepción un poco deformada de cómo es el mundo. Tendemos a reducirlo a lo que nos rodea, a lo que conocemos y vemos en medios de comunicación y redes sociales, pero el mundo es más extenso y más complejo. Nosotros no vemos África, por ejemplo, pero allí no ha dejado de haber conflictos durante todo el siglo XX, y algunos de ellos perviven en el XXI. Lo que estamos viendo es una catástrofe, pero lo que nos impacta es que lo vemos en directo, minuto a minuto, y que está relativamente cerca. La percepción de proximidad no nos la da la distancia geográfica, sino la disponibilidad de información, de imágenes, de compatriotas que están allí, de familiares… Ahora mismo la guerra de Ucrania la tenemos en el salón.

En los últimos meses, muchos analistas y expertos aseguraban que la guerra era imposible ¿Qué ha fallado en las predicciones?

Me gustaría hacer una precisión sobre el termino analistas y expertos. Desgraciadamente, se está empleando mal. Los verdaderos analistas y expertos en Rusia, en la OTAN y en armamento sabían y decían que estábamos al borde de un conflicto de estas características. Porque, además, el que lo ha provocado lo lleva diciendo desde 2008. Al margen de que luego Putin mienta descaradamente cuando trata de enmascarar la acciones, su intencionalidad y su discurso siempre han sido el mismo: recuperar el sentido de seguridad y despliegue que le proporcionaba la antigua Unión Soviética y el pacto de Varsovia. Esto no ha cambiado, el proceso de rearme y modernización de Rusia, la creación de nuevos sistemas de armas, los misiles hipersónicos. Occidente podía pensar que era autobombo, pero la realidad es que un país con el PIB que tiene Rusia invierta tanto en armamento, en una proporción extraordinaria en comparación con otros países, nos significa nada más que de una u otra forma iba a acabar teniendo voluntad para emplearlo.

¿Estados Unidos acertó entonces?

Estados Unidos, actuando como nunca antes lo había hecho, compartió información de inteligencia que era solo para sus ojos. La ha difundido ‘sanitizada’, no lo ha dicho todo, pero sí que Putin iba a invadir, y en Europa se les acusó de catastrofistas, interesados, de inducir a la guerra. ¿Pero alguien pensaba que se reúnen 150.000 efectivos terrestres, marítimos, aéreos, que se alteran cursos de satélite y que se emplea la guerra del ciberespacio para nada? No va así. El esfuerzo que supone el planeamiento logístico y el plan de operaciones determina clarísimamente que había una voluntad de actuar desde hace bastante tiempo.

¿Por qué cree que Putin ha tomado esta decisión?

Existen lo que se llaman objetivos políticos de una acción. Decía Carl Von Clausewitz que la guerra es la continuación de la política por otros medios, y en esta guerra hay un doble objetivo político. Por una parte, impedir que Ucrania entre en la OTAN y por otra alejarle todo lo posible de la Unión Europea, porque la parte de interés económico-social debería gravitar sobre Rusia, ese sería el objetivo político. En estrategia militar, eso se consigue con unos objetivos estratégicos, operacionales y luego se desarrolla con los objetivos tácticos sobre el terreno. El estratégico es que, si quieren que Rusia controle a Ucrania, van a debilitarla económicamente de tal forma que no sea posible su inclusión en la UE, esto se hace quitándole sus fuentes principales de financiación: la minas, Donetsk y Lugansk, una parte de su infraestructura nuclear, que es la que proporciona energía al conjunto del país y privarle de sacar sus recursos naturales por el mar, que es el flete más barato que existe.

¿La entrada de Ucrania en la OTAN se hace imposible?

La Alianza Atlántica no puede en ningún caso admitir en su seno un país que tenga diferendos territoriales internos con otro, porque inmediatamente significaría que si lo admite entran en guerra. Ahora mismo no solo Crimea, sino también Járkov, la parte al sur, la de Odesa, todo eso está ocupado y en disputa. Por eso no va a ser posible el ingreso, por más que el pueblo ucraniano nos suscite la mayor simpatía del mundo y la solidaridad.

¿Esto aleja la inseguridad y la amenaza de misiles apuntando a Rusia que esgrime Putin?

Es un problema atávico de Rusia desde tiempos de Catalina la Grande. Rusia se considera un país continente y todo lo que está próximo o tiene que ser neutral o amigo, pero en ningún caso adversario. Seamos sensatos: el hecho de que Ucrania perteneciera a la OTAN no significaría en ningún caso que hubiera un misil apuntando a Moscú, porque los misiles que apuntan a Moscú ya existen, de la misma manera que existen los que apuntan a Nueva York, a Washington, a Madrid, a Londres, a París y a dónde sea. Con la cantidad de cabezas nucleares que hay en el mundo, ¿de verdad alguien cree que necesitamos desplegarlas en Ucrania? No tiene ningún sentido.

¿Y cómo pretende Putin conseguir sus objetivos militares?

Presionando al Gobierno, a través del cerco a las ciudades, amenazando a la población civil, incrementando las dificultades para el desarrollo ordinario de la vida de modo que Zelenski tenga que acabar sentándose a negociar y pacte un alto el fuego, y luego se establezca una situación de facto que con el tiempo se convertirá de iure y se hará permanente. Y los objetivos tácticos son lo que vemos todos los días: cañonazos, bombazos, sacudir la torre de comunicaciones, quedarse con un puerto, destruir un aeropuerto, etc.

En cuanto a la estrategia militar, un kilométrico convoy ruso se dirige a Kiev desde hace varios días ¿Por qué Ucrania no lo ataca antes de que llegue?

Porque no tienen con qué. Lo están atacando con lo que tienen, que es poco. Unos drones armados que compraron a Turquía. Pero es un ataque mínimo, porque si Ucrania dispusiera de poder aéreo, esa columna sería ya pura chatarra. Actualmente, su avance es mínimo. Una columna no puede estar cuatro días a 20 kilómetros de Kiev. Imagino que ya se dan cuenta de que, aunque mida 60 kilómetros, tienen múltiples problemas, desde carburantes, repuestos y averías, hasta municionamiento y alimentación.

¿Y esos problemas logísticos se deben a una mala estrategia militar?

Probablemente no se planeaba ni se esperaba así. Es imposible, o ya tendrían al estratega en el Gulag (ironiza). Esto no puede ser fruto de la planificación de un logista militar, más bien de lo que en términos bélicos se llama ‘niebla de la guerra’. Por diversos motivos, hay un montón de columnas que acaban coincidiendo sobre un itinerario que logísticamente no las puede soportar y literalmente se empantanan. Cuando empieza el deshielo, el terreno a los lados de las vías de comunicación se vuelve blando, con lo cual los vehículos pesados, literalmente, se clavan.

Una vez lleguen los refuerzos rusos a Kiev, ¿cuál será el siguiente paso?

Hay dos posibilidades. Una, que se cree un cerco progresivo y poco a poco se vayan utilizando medios acorazados e infantería para ir casa por casa cerrando el círculo hasta aislar la ciudad y el poder del resto del país. Otra opción, como al presidente Putin se le agota el tiempo, sería empezar a tomar medidas drásticas como arrasar una ciudad como un castigo ejemplar, y señalar que vas a seguir haciendo eso con otras ciudades. Es de una crueldad extrema, pero no lo descartemos porque ya lo han hecho, en Siria por ejemplo, en la ciudad de Alepo, y también en Chechenia, en Grozni.

Pese a la desventaja del Ejército ucraniano frente al ruso, la invasión no ha sido tan rápida como esperaba Putin ¿Por qué?

Hay cuatro razones que lo explican. La primera es que probablemente el mando ruso sobrevaloró su capacidad en potencia de combate sobre el terreno, y luego no ha sido capaz de hacer todo lo que quería. Por otra parte, cuando se analizó la capacidad de resistencia del Ejército ucraniano, se dijo que era escasa o nula, que caerían con una pequeña embestida, y lo que hay es un resistencia organizada, programada y muy intensa. La tercera es que no consideró el factor población o lo hizo mínimamente, pensando que mayoritariamente las zonas rusófonas tendrían una acogida entusiasta de las fuerzas rusas, y tampoco ha sido así. La población ucraniana ha cerrado filas, ha decidido combatir al lado de su ejército, están ingresando voluntariamente en las filas y, generando batallones civiles y están decididos a resistir hasta la última gota de sangre. La última es que la comunidad internacional ha reaccionado rápido y bien, y aunque las medidas económicas van a tardar en notarse, lo cierto es que la presión a la que está sometiendo al presidente Putin es muy elevada.

No habrá sin embargo envió de tropas ¿Únicamente con sanciones económicas y envió de armamento existe la posibilidad de que Ucrania pueda ganar la guerra?

No existe la posibilidad de ganar este conflicto con las armas que se están enviando. Y tampoco es realista pensar que una potencia vaya a enfrentarse directamente a Rusia sobre el terreno ucraniano.

¿Entonces se enviarán armas hasta que ya no puedan más?

Hasta el último ucraniano, efectivamente.

Hay varios finales posibles a este conflicto ¿Cree que existe un escenario en el que se usen las armas nucleares?

Sé que el que tiene un arma nuclear está en condiciones de usarla, pero no creo en ningún caso que lleguemos a esa escalada, porque no habría una decisión posterior. Una vez se emplea el arma nuclear ya no hay vuelta atrás y no creo que nadie espere que la destrucción mutua asegurada de la humanidad sea una hipótesis plausible.

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